Sinaloa lleva dos años contando muertos. La presidenta ofreció este lunes su explicación de por qué.
Desde Palacio Nacional, la mandataria explicó que cuando los Estados Unidos intervino para llevar a Ismael El Mayo Zambada frente a la justicia por décadas de actividad vinculada a las drogas se suscitaron una serie de consecuencias en México que el país sigue padeciendo.
El rompimiento entre el bando de los Mayos y los Chapos en el propio estado del norte a partir de la traición percibida por haber entregado al Mayo a las autoridades de Estados Unidos es lo que ha llevado al baño de sangre sinaloense.
Distintas fuentes periodísticas calculan entre 3 mil 800 y 4 mil muertos desde el 2024 a causa de este hecho, un problema que se ha extendido a distintos municipios de ese estado que guarda enorme riqueza agrícola e industrial en México.
"Sinaloa es una demostración que el injerencismo provocó, con el rompimiento de un grupo delictivo, provocó la situación que hoy tenemos", dijo Claudia Sheinbaum en la conferencia de la mañana.
El punto de quiebre, según su relato, es una fecha concreta: el 25 de julio de 2024, cuando Ismael El Mayo Zambada aterrizó en un aeropuerto de Nuevo México junto con Joaquín Guzmán López.
El gobierno mexicano dijo entonces que no participó. Washington sostuvo después que Guzmán López se entregó y que Zambada fue llevado contra su voluntad.
Antes de eso, afirmó la mandataria, el estado registraba menos de un homicidio al día.
Reconoció que los índices siguen siendo altos, aunque insistió en que la violencia se ha ido conteniendo.
En Culiacán esa contención todavía se discute en los velorios, no en las estadísticas.



