Ciudad de México, 2 de octubre de 2026.- España construía más casas de las que necesitaba. Después llegó una grave crisis de vivienda.

Puestos uno junto al otro, los dos momentos desconciertan: ¿cómo se pasa de construir de más a no encontrar casa? Para empezar a entenderlo conviene detenerse en una diferencia: contar lo construido no responde, por sí solo, qué vivienda puede conseguir quien la busca.

La respuesta es increíblemente sencilla pero obliga a remontarse a los años de la cris financiera de los 2007-2008, cuando se construyeron complejos esquemas de financiamiento para construir vivienda que a la postre resultaron en el otorgamiento de créditos sin justificar a miles de personas.

Esto sucedió en Estados Unidos, pero España no fue ajena al fenómeno.

En ese país los constructores de vivienda aprovecharon para construir cientos de miles de unidades que asumirían serían habitadas por personas que conseguirían créditos fáciles. Eso sí pasó, en cierta medida, pero se vino abajo con la crisis financiera.

Después esas propiedades que no pudieron ser pagadas quedaron en manos de bancos que las mantuvieron en su propiedad, simplemente aumentando su precio. Puesto que nadie la compraba o rentaba nunca se evidenció una carencia de vivienda.

El problema apenas se está viendo ahora, cuando millones de personas quieren tener su propio espacio habitacional pero se han topado con un inventario que está completamente fuera de sus posibilidades, lo que ha obligado a muchos español a regresar a casa de sus padres.

Algo similar ha sucedido en México, en donde las viviendas nuevas son incosteables para la mayoría de los mexicanos, lo que deja pocas opciones para nuevas familias.

El resultado en México se empieza a ver: índices de natalidad bajísimos y personas que no pueden dejar la casa de sus padres, aunque lo quieran.

¿Te has topado en esta problemática en tu ciudad?