En San Sebastián hay dos maneras de salir de una proyección: hablando de la película o hablando de la discusión sobre la película. La bola negra logró lo segundo desde el primer pase.
Javier Ambrossi y Javier Calvo dirigen, Penélope Cruz encabeza el reparto y España la eligió como su carta para los Óscar. Con esos tres datos, el debate estaba servido antes de que se apagaran las luces.
En los pasillos del Kursaal se escucharon las dos versiones de siempre: quienes celebran la mezcla de géneros y quienes la consideran excesiva.
El festival vive de eso. Y una película que sale de aquí con partidarios y detractores por igual llega a la temporada de premios en mejor forma que una que sale con aplausos tibios.



