Durante años el mensaje desde Washington fue el mismo: capos, cargamentos, extradiciones. Esta vez cambió el sujeto de la frase.

Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca, lo dijo en entrevista con N+: "Si hay políticos que trabajan con los cárteles, ya sea en México o incluso en Estados Unidos; si nos enteramos, los buscaremos y los haremos responsables por ello".

Ese "incluso en Estados Unidos" no es un adorno. Es la parte que pocos subrayaron.

Carter acompañó la advertencia con un reconocimiento: dijo que hay cooperación con el gobierno de Claudia Sheinbaum y que el intercambio de inteligencia sigue abierto. Las dos cosas, en la misma conversación.

Lo que no dijo es cómo. Sin nombres, sin mecanismo y sin plazos, la advertencia es por ahora una señal política. La respuesta mexicana, si llega, se sabrá en la conferencia de mañana.