El congreso local de Ciudad Meridiana aprobó el presupuesto de movilidad para 2026 con 41 votos a favor y 18 en contra. La discusión duró poco más de cinco horas y terminó con un documento que conserva el tamaño global del gasto, pero mueve dinero de un lado a otro.
El cambio más visible está en el programa de autobuses eléctricos: recibe 23% menos que el año pasado. En su lugar crece un fondo de mantenimiento de 900 millones destinado a talleres, refacciones y rehabilitación de paraderos. La Secretaría de Movilidad sostiene que el ajuste no reduce el servicio, porque el dinero se concentra en mantener operando lo que ya existe.
Esa es la parte que se puede documentar. Lo que el presupuesto no dice es cuáles rutas quedan dentro del plan de electrificación y cuáles se posponen. El anexo aprobado enumera montos, no corredores. Sin reglas de operación publicadas, la asignación concreta depende de decisiones administrativas que aún no existen en papel.
Dos colectivos de usuarios presentaron una solicitud para que se celebre una audiencia pública antes de que esas reglas se publiquen. El escrito está registrado ante el congreso; no hay respuesta formal. Preguntamos por escrito a la Secretaría de Movilidad cuándo prevé publicar el documento y no recibimos respuesta antes del cierre de esta edición.
Para quien se sube al autobús cada mañana, la diferencia práctica se verá en dos momentos: cuando aparezcan las reglas de operación y cuando empiecen las licitaciones de mantenimiento. Hasta entonces, lo aprobado es un reparto de dinero, no todavía un cambio en la calle.
Actualizaremos esta nota cuando la secretaría publique las reglas o responda a la solicitud de audiencia.

